Las audiencias no corresponden a ninguna de las expectativas, los programas que deberían triunfar caen por su propio peso, hay formatos que casi ni ven la luz y otros que terminan con un sólo mes de emisión, se cambian los horarios de los que tienen éxito, hasta llegar a repetirlos en la misma semana. Se venden al mejor postor los presentadores, se compra todo lo que triunfa, se pelea el share más alto, las grandes cadenas se critican continuamente. Las caras visibles se posicionan, twitter no tiene pelos en la lengua, las redes sociales nos informan de cualquier movimiento...a la audiencia ya no la conocemos, regresan los fenómenos de antes, las compras a golpe de talonario por un lado y los recortes multitudinarios por otro...
Cada vez se hace más difícil saber QUÉ QUIERE EL PÚBLICO. Los efectos sociales de los media han cambiado completamente en los últimos años. Ya no conocemos a la audiencia, no sabemos realmente lo que quiere ¿O sí pero no se lo damos? La prensa rosa muere considerablemente, la investigación también está prácticamente en las últimas, los concursos cobran fuerza pero eso no quiere decir que cualquiera sirva, redacciones que abren y cierran. Un sin fin de movimientos, una batalla por abarcar publicidad, TDTs q se hunden, canales públicos a punto de privatizarse y un largo etcétera.
Un sector más invadido por la crisis, nadie se escapa pero...¿Realmente la TV está en crisis? Yo personalmente no lo creo. Esto es como el fútbol: Cualquier cosa puede pasar en el terreno de juego, mientras, siempre habrá contratos millonarios y sueldos escasos...la suerte está echada!

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